Los científicos han obtenido pruebas, por primera vez, de que la capa de ozono se está recuperando.
El agujero de ozono se descubrió en los años cincuenta, y su gravedad se confirmó en los ochenta.
De hecho, el agujero de ozono récord que se registró en octubre pasado se debió, piensan ahora los científicos, a la erupción del volcán Calbuco, en el sur de Chile.
Los volcanes no emiten CFC, pero sí una gran cantidad de pequeñas partículas que ascienden a la atmósfera y favorecen las reacciones que destruyen el ozono.
La luz es necesaria para las reacciones que dañan el ozono.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/06/30/ciencia/1467297683_199181.html
