Todos sabemos que en el súper o en la tienda bio/eco/supersana del barrio, hay potitos de puré preparado con todas las vitaminas necesarias.
Al limpiarlo todo, a veces, sólo a veces, pienso que los potitos son una gran idea.
Muchos cocinaríamos más alegres si tres veces al día tuviéramos que preparar chistorra, patatas fritas y hamburguesa con queso, y pudiéramos ir picando mientras lo vamos friendo.
Cuando trabajamos juntos, en plan Ratatoiulle (y no estoy llamándole rata a mi hija), el puré sale buenísimo, pero la cocina queda peor que una masacre a lo Tarantino.
Haces más puré de golpe y…oh, spoiler, lo metes en la nevera para la noche.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/06/29/actualidad/1467191863_547281.html
