Esteban Volkov, nieto de León Trotski y guardián de su memoria, guía a los espectadores a través de la casa de la capital mexicana donde su abuelo fue asesinado.
Trotski llegó a México en 1937 huyendo de las amenazas de su antiguo camarada Josef Stalin.
El pintor Diego Rivera y la artista Frida Kahlo fueron sus primeros anfitriones en la Casa Azul del barrio de Coyoacán.
Además, un reportaje en EL PAÍS SEMANAL sigue las huellas de Trotski.
La vivienda del barrio de Coyoacán, convertida hoy en un museo, guarda el recuerdo de los últimos años del revolucionario ruso.
Fuente: http://elpaissemanal.elpais.com/confidencias/la-casa-de-mi-abuelo-leon-trotski/
