Esta ave a la que se refería el misionero se llama indicador grande (su nombre científico es Indicator indicator) y el caso de cooperación entre humanos y animales salvajes que se relata es una rareza.
“La principal diferencia con los animales domésticos es que estos guías de la miel son animales salvajes que viven en libertad”, explica a Materia Spottiswoode.
Los guías de la miel, por contra, son animales salvajes que cooperan con los humanos sin ningún control ni intervención por parte de la gente”, concluye.
“Los animales domésticos han visto alterado su material genético por los humanos, que seleccionan los rasgos que les resultan útiles”, continúa.
Después de que los hombres recogiesen la miel, los pájaros se comían la cera que quedaba”.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/21/ciencia/1469112502_711822.html
