Rivera dibujó en una libreta de 24 centímetros por 16 todos los aspectos que observaba en los obreros de la zona, especialmente del sector automotriz, antes de completarla.
Después de su obra en la Bolsa de San Francisco, Rivera firma un contrato con el Instituto de Arte de Detroit en 1932 para elaborar un enorme mural de dos pisos que representara la realidad industrial de la ciudad.
El mural fue demandado por el principal diario de la capital.
Se convirtió en una de las obras más controvertidas del artista, tanto políticos como religiosos criticaron que fomentara la guerra de clases, que se burlara de Jesús, que promoviera la igualdad racial.
Este es uno de ellos, hecho con carboncillo en 1932.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/13/fotorrelato/1468366153_455953.html
