El reto al que Hillary Clinton se enfrenta ha sido expuesto por Obama con su habitual elegancia e inspiración.
Por fin, después de una carrera política de más de 25 años, Hillary Clinton logra la designación como candidata del Partido Demócrata a la presidencia de Estados Unidos.
Si Obama rompió en 2009 el tabú racial convirtiéndose en el primer presidente afroamericano, Hillary tiene ante sí otro techo que romper: el de ser la primera mujer en llegar a la Casa Blanca.
Primero porque el Partido Republicano ha designado a un candidato abiertamente xenófobo, racista y misógino.
Paradójicamente, pese a los perfiles esperanzadores de Obama y Hillary, y pese a la longevidad de la democracia de Estados Unidos, los problemas raciales y las desigualdades siguen muy presentes en la política del país y serán, de hecho, un elemento central de la campaña.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/29/opinion/1469818269_509548.html
