En 1981, la dictadura de Augusto Pinochet sustituyó el sistema de reparto por un mecanismo de capitalización individual.
El dinero es manejado por las adminisradoras de fondos de pensiones (AFP), que invierten los fondos en Bolsa y en otros instrumentos financieros.
Por su parte, para los defensores del actual modelo de AFP, volver al sistema de reparto que Chile tenía antes de 1981 sería “una pésima idea”.
“En cualquier sociedad, con cualquier sistema, los que trabajan tienen que sostener a los que no trabajan, como los niños, inválidos y los viejos.
“Las pensiones serían en promedio más bajas”, escribió el economista Klaus Schmidt-Hebbel en El Mercurio.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/26/america/1469555773_400978.html
