Estoy seguro que los dragones de Komodo no serán mi recuerdo más imperecedero de estas islas y que probablemente los olvidaré muy pronto.
La pesadilla duró tres días y tres noches más.
Un puñado de ellas, en el mar de Flores, forma parte del Parque Nacional de Komodo.
Indonesia, por lo visto, consta de diecisiete mil islas, cuatro mil de las cuales desaparecen cuando la marea sube y reaparecen cuando baja.
Nunca me he rascado tanto, nunca he dormido tan poco, nunca he pasado una noche más exasperante en mi larga existencia.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/08/18/opinion/1471522213_155621.html
