Un texto eclesial no reemplaza las evidencias científicas ni las obligaciones de derechos humanosEste asunto es, ante todo, una cuestión de derechos humanos.
En otros, es parte del “pan de cada día” de las políticas de salud y su acceso no está judicialmente impedido.
Así, en la mayoría de países sudamericanos la píldora se entrega gratuitamente a través de los centros públicos de salud.
Pero un texto eclesial no reemplaza las evidencias científicas ni las obligaciones de derechos humanos que deben guiar, ya no las opciones personales, sino las políticas públicas.
Esto ha puesto otra vez sobre el tapete el asunto crucial de los criterios para incorporar –o no- en las políticas públicas la distribución de la AOE.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/25/actualidad/1472160913_765381.html
