Ahora, el reto es pasar del «hecho en China» al «creado en China», y los fabricantes de smartphones están marcando el camino en este vuelco.
No en vano, el gigantesco pabellón industrial es la antítesis de lo que el imaginario colectivo occidental atribuye a una fábrica china: espacios diáfanos impolutos, tecnología de vanguardia, e infraestructuras adecuadas para el esparcimiento del personal.
Nuestro mercado principal seguirá siendo China, el país con mayor número de usuarios del mundo, pero tenemos que diversificarnos.
Ahora, por sus manos pasa una de las exportaciones más codiciadas de China: los teléfonos móviles.
«Y estamos convencidos de que China puede llevar la batuta en esta nueva etapa», sentencia Zhao.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/08/25/actualidad/1472136886_607321.html
