La mejor oportunidad que tuvieron fue en cualquier caso por una concesión de Ter Stegen.
Los azulgrana defendieron con entereza los balones que sobrevolaron el área de Ter Stegen.
Aunque siempre pesó el suspense en las dos áreas y en los pies de Ter Stegen, al Barça le alcanzó con el juego del equipo y el gol de Rakitic.
El balón pegó en la cara de Ter Stegen, mejor en la reacción que en la acción, temerario ante el poderío físico del Athletic.
Apenas hubo tiros, segundas jugadas ni enredos si se exceptúa una caída en el área de Muniain ante Rakitic.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/08/28/actualidad/1472413112_277947.html
