Y si lo es simultáneamente de Europa y de Estados Unidos estamos sin duda ante un fenómeno que solo puede entenderse como occidental.
Más tarde, ni la tesis del choque de civilizaciones ni el resurgimiento de Asia propiciaron la recuperación de una visión occidental enfrentada a otras rivales.
Es decir, que lo que Kaplan había identificado como un problema exclusivamente europeo era también, en gran medida, un problema americano.
Durante unas décadas la UE estuvo concentrada en sí misma mientras Estados Unidos desconectaba de Europa para prestar cada vez mayor atención a Asia.
Y al compartir nuestros demonios familiares nos hacemos de nuevo conscientes de que funcionamos como una verdadera comunidad de destino.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/08/22/opinion/1471857019_156819.html
