¿Es que no es posible conseguir resultados similares si realizamos esa misma actividad inmediatamente después de estudiar o más allá de las cuatro horas?
Los resultados eran sutilmente diferentes entre unos y otros, siendo las respuestas más precisas las de aquellos que hicieron ejercicio pasadas cuatro horas.
Después dividieron a los participantes en tres grupos: los que practicaron deporte acto seguido, los que lo hicieron pasadas cuatro horas y los que permanecieron en reposo.
Pero Vergara no solo practica sus ejercicios mentales: también va al gimnasio y realiza actividades deportivas aeróbicas.
La diferencia es que, ahora, «gracias a la ciencia ya podemos confirmarlo con datos y entender el proceso físico que lo corrobora».
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/08/31/buenavida/1472644341_755617.html
