El Ejército israelí reconoce que los impactos sobre el territorio bajo su control no son intencionados, pero responsabiliza al Gobierno de Damasco de todas las acciones armadas que proceden de Siria.
La milicia rebelde siria Frente de la Conquista, el antiguo Frente al Nusra filial de Al Qaeda, y las tropas gubernamentales están librando una batalla por el control de la provincia de Quneitra.
El Ejército regular se mantiene en la nueva Quneitra, erigida al pie del monte Hermón, al norte, desde donde opera Hezbolá.
Israel ha atacado en cuatro ocasiones durante las dos últimas semanas objetivos en Siria en respuesta a la caída de granadas de mortero o proyectiles en los Altos del Golán.
Desde 2013 Israel ha atendido en sus hospitales a unos 2.000 sirios heridos en el conflicto.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/13/actualidad/1473752420_209845.html
