Un abogado puede saber poco de Derecho constitucional, un activista puede saber apenas de Asuntos Exteriores y un economista puede dudar sobre fiscalidad.
Los diputados ya no necesitan saber cómo son leyes básicas de otros países, necesitan entender qué ocurre y por qué.
La calidad de los servicios repercute en la capacidad de los diputados, más ahora con dos partidos nuevos: “Algunos están muy perdidos.
Ahora en cambio hay un exceso de información”, dice Mateo Maciá, jefe del servicio.
No sé si saben cómo cambiará eso ahora”, dice Lara Contreras, responsable de incidencia política de Oxfam Intermón.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/09/15/actualidad/1473932534_239718.html
