Decepcionados de tanto la ONU como de Washington, a quienes tildan de aliados de conveniencia de Damasco, cada vez menos rebeldes diferencian Estados Unidos de Rusia.
“La gente sale y hace su vida, pero cada día caen dos o tres.
En Damasco la tregua tampoco ha logrado desterrar el miedo de la población.
Transcurrida una semana desde que Moscú y Washington anunciaran la tregua, los civiles celebran una baja en la intensidad del fuego, tanto por aire como por tierra, sin por ello llamarlo hudna (tregua, en árabe).
“La tregua está funcionando aquí, porque llevamos una semana sin francotiradores ni morteros”, asegura optimista al aparato desde Homs Hayat Awad, funcionaria en la cincuentena.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/18/actualidad/1474156503_826896.html
