Germán, editor de un periódico de 36 años, lleva más de 10 cotizando en el IMSS, la seguridad social mexicana.
“En nuestro caso, si nos otorgaran el servicio, ella quedaría liberada cuatro o cinco horas al día y podría trabajar”.
“Hace un par de semanas presentamos un juicio de amparo para que nos den una plaza”, explica en conversación telefónica.
Tal y como está formulada, la norma presupone que si una mujer no está afiliada a alguna institución de seguridad social es porque no trabaja, y por lo tanto, no necesita un servicio de guardería.
Su esposa trabaja como autónoma y ambos tienen un hijo de tres años.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/20/mexico/1474325433_072724.html
