“Los ataques del régimen buscan vaciar poco a poco los distritos rebeldes antes de tomarlos”, aseguró un portavoz del Observatorio.
Las bombas de barril del régimen del presidente Bachar el Asad han vuelto a estallar sobre los barrios del este de Alepo controlados por las fuerzas rebeldes, donde un cuarto de millón de civiles permanecen asediados desde el pasado julio.
Sin embargo, las diferencias entre las partes bloquearon el acceso de la ayuda humanitaria a Alepo.
El régimen de El Asad se apoderó el pasado 17 de julio de la carretera Castello, la principal vía de suministro de los rebeldes situada al noreste de la ciudad.
La frágil tregua acordada el pasado día 9 redujo la violencia en Siria durante unos días.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/23/actualidad/1474613394_848177.html
