De esto son perfectamente conscientes Maduro y el Consejo Nacional Electoral controlado por el chavismo.
El régimen venezolano está demostrando por la vía de los hechos su nula disposición a encontrar una salida dialogada a la gravísima parálisis institucional que golpea a Venezuela y que está generando una profunda fractura social de consecuencias imprevisibles.
Pero además, en el caso del revocatorio, hay elementos que constituyen una verdadera burla tanto a la ley como a quienes legítimamente abogan por la consulta.
Maduro ya ha dado sobradas muestras de que una cosa es defender al pueblo en las soflamas lanzadas en sus alocuciones y otra bien diferente es acatar el mandato popular.
Eso es algo que sucede en las dictaduras, e incluso muchas de estas guardan mínimamente las formas.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/23/opinion/1474653476_230772.html
