Por el contrario, algunos sectores macristas se animan a criticar abiertamente al Papa por su injerencia en la política argentina y empieza a tener detractores fuertes.
Francisco anuncia en un mensaje grabado que no visitará Argentina en 2017.
La figura del Papa argentino es omnipresente en la política de su país.
Por eso la visita del Papa a su país no es una cuestión solamente religiosa y mucho menos neutral en política.
Nadie es profeta en su tierra, ni siquiera el Papa Francisco.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/30/argentina/1475252333_578779.html
