Es cierto que los problemas electorales del PSOE no son exclusivos de ese partido.
En todo el mundo avanzado, la democracia representativa se encuentra en crisis, hostigada tanto desde la izquierda como desde la derecha.
De ahí la importancia de que la actual crisis permita construir pronto un partido ganador.
El desgarramiento interno que vive el PSOE añade aún mayores dificultades a la consecución de un Gobierno estable que sea capaz de resolver los complejísimos problemas económicos, institucionales y territoriales que enfrenta España.
Pero los problemas del PSOE merecen un aparte por su extraordinaria gravedad, tanto en cuanto a la pérdida de apoyos electorales (solo el PASOK en Grecia ha perdido tanto como el PSOE) como en lo relativo a la falta de un mensaje claro y un liderazgo fuerte.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/30/opinion/1475262656_379869.html
