Días antes de la llegada prevista de Himmler, Santa-Olalla envió a trabajadores a abrir tumbas de la necrópolis para agasajar al invitado.
Durante esa visita a España, Santa-Olalla fue el guía y traductor del capo de las SS: había sido lector universitario en Bonn en los veinte y hablaba alemán.
No lo consiguió, pero por el camino los alemanes se llevaron piezas que nunca volvieron y que España quiere ahora recuperar.
Para vincular ambos regímenes era útil encontrar elementos que conectaran España y Alemania al mundo visigodo y a las migraciones germánicas”, explica Gracia.
“Santa-Olalla y Himmler coinciden en su interés por el mundo visigodo por cuestiones profesionales e ideológicas.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/08/27/actualidad/1472303667_659846.html
