Regañar a los políticos de modo gratuito es, en muchos casos, una forma de demagogia facilona.
En este sentido la superioridad de la empresa privada sobre lo público es una construcción falsa de la realidad.
Se calcula que cerca del 90% de las empresas del Ibex 35 tienen blindado a alguno de sus ejecutivos.
Intenten enumerar, por ejemplo, una docena de grandes empresas privadas que hayan sustituido a sus presidentes o a sus principales directivos por un fracaso profesional.
En una empresa privada estos líderes serían relevados» (El Mundo, 28 de abril).
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/05/01/actualidad/1462124002_834899.html
