No es tan solo el futuro político de Merkel el que se juega en las costas del mar Egeo a partir de esta semana.
Los acuerdos de Dublín que organizaban la aplicación del derecho de asilo en Europa están suspendidos.
Nadie estará tan pendiente de lo que ocurra esta próxima semana en Grecia con los refugiados como Angela Merkel.
El resultado ha sido profusamente criticado, aunque los Veintiocho no han tenido más remedio que aprobarlo ante la falta de alternativas.
Tampoco hay seguridades de que la presión migratoria no se abra paso más tarde hacia otros puntos, como son las costas italianas, maltesas o españolas.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/01/actualidad/1459525428_562284.html
