Sus libros, son también parte de esa “memoria silenciosa” de una parte de la sociedad francesa, campesina, católica y rural.
La madre de Ernaux es el espejo más importante, y así como Beauvoir escribirá Una muerte suave, Ernaux dedicará un libro a su madre enferma de Alzheimer, No he salido de la noche.
Pero es más complejo que eso, es haber construido su propio modelo de mujer, una historia de mujer con rostro, una suerte de antropología de clase media-baja, o sociología literaria, como ella quisiera llamarla.
O detrás de la tercera persona, porque ella, Ernaux, busca que la identifiquen en primera persona, a la vista de todo el mundo, con nombre propio.
La editorial Cabaret Voltaire publicará en septiembre Mémoire de fille (Memoria de chica) en traducción de Lydia Vázquez Jiménez.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/06/27/babelia/1467034385_322890.html
