Ayer, otro ayer interminable y detenido en el tiempo, vi una representación de Eramos tres hermanas de Chéjov, en la Compañía Nacional de Teatro.
Intuyo que era un enemigo, o simplemente algún personaje a los que gustaba de ridiculizar, ¿o sería un médico?
Masha se hace amante de uno de ellos e Irina acepta los galanteos de otro.
Un año después de la muerte del padre, finaliza el duelo.
En la adaptación del dramaturgo español José Sánchis Sinisterra, las jóvenes hermanas son representadas por tres actrices excelentes que hace tiempo dejaron de ser jóvenes.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/08/opinion/a05a1cul
