Dos semanas antes las autoridades de Arabia Saudí habían ratificado su sentencia de crucifixión por haber participado en las protestas de 2011, y sólo faltaba la firma del rey Salmán.
“Los planes de Arabia Saudí para decapitar a Ali y Dawoud son una desgracia.
La decapitación por espada es la forma habitual de ejecución en Arabia Saudí, donde este año ya van al menos 135 condenas consumadas, un significativo aumento respecto a 2014.
Ambos jóvenes tenían 17 años cuando fueron detenidos en 2012, con pocos meses de diferencia, en medio de las protestas que entonces se organizaban casi a diario en la Provincia Oriental de Arabia Saudí.
Además de Arabia Saudí, sólo Irán, Yemen y Sudán continúan ejecutando a personas que delinquieron siendo menores, algo que prohíbe la Convención Internacional de los Derechos del Niño que Riad ratificó en 1996.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/07/actualidad/1444225475_444102.html
