En 2002, y tras el derrumbe de las Torres Gemelas, Art Basel inauguró, no sin riesgo, su primera franquicia en Miami.
Después de estudiar el mercado asiático, la taimada Art Basel abrió en 2013 su segunda franquicia en Hong Kong.
Arco perdía así la oportunidad de ser la primera impulsora a gran escala del mercado del arte latinoamericano.
Para decirlo de alguna manera, la trayectoria de Arco ha estado entre caminar sobre unos zancos y el paso de ganso.
A medio plazo, su huella desaparecerá en el cada vez más sorprendente y apocalíptico mercado del arte mundial.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/02/16/babelia/1455622128_918804.html
