El teléfono está equipado con la última tecnología que Apple desarrolló para que fuese impenetrable, incluso para la propia empresa.
La empresa también lucha contra las órdenes judiciales para teléfonos con una tecnología más antigua, los mismos que desbloqueaba sistemáticamente a petición de Yaeger y otros fiscales.
Al cabo de unas semanas, Apple enviaba a los organismos policiales información extraída de los teléfonos, como mensajes de texto, fotos y contactos.
Una vez obtenida la orden, los fiscales enviaban los teléfonos bloqueados de sospechosos, condenados o terroristas a la sede central de Apple en Cupertino (California).
Apple considera que el fallo favorece su causa, pues rebaja el listón para lo que se considera una carga.
Fuente: http://elpais.com/tecnologia/2016/04/01/actualidad/1459511234_351118.html
