“La solicitud que presentó se rechaza por inadmisible, porque Turquía es considerado un país tercero seguro para ella”, se argumenta en el documento.
Las primeras expulsiones de refugiados de libro (los que huyen de conflictos como el sirio) pueden, por tanto, comenzar pronto.
De las 325 personas retornadas hasta ahora, solo dos eran sirios, pero no habían pedido asilo, según los datos oficiales del Ejecutivo comunitario.
Un sucinto documento de tres párrafos condensa toda la crudeza del acuerdo firmado entre la Unión Europea y Turquía para expulsar a cualquier migrante –incluidos refugiados- que provenga de ese país vecino.
Si no lo hace en ese plazo, “el solicitante será expulsado del país”, un destino que casi con toda seguridad le aguardará aunque recurra.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/22/actualidad/1461359400_874893.html
