Amigos y familiares de los atacados en el club Pulse de Orlando, en las inmediaciones del local.
En caso de confirmarse los motivos yihadistas, se trataría del peor ataque tras los atentados del 11-S en 2001, en que murieron cerca de 3.000 personas.
Los investigadores señalan que, de momento, no hay ninguna indicación de que la organización terrorista haya entrenado o dirigido al asaltante.
Horas después del ataque, el grupo asumió la autoría del mismo en un boletín emitido por su agencia informativa Amaq.
Como tiroteo múltiple se entiende el que causa al menos cuatro víctimas mortales, excluyendo al autor de los disparos.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/06/12/actualidad/1465717811_688793.html
