El segundo error fue de Godín y Giménez, que se dejaron ganar la espalda por Luis Suárez.
Si el riguroso control táctico es una demanda de Simeone, también lo es el control emocional para evita expulsiones.
En el vestuario del Atlético hay jugadores que analizan la clasificación liguera desde los enfrentamientos directos en el Camp Nou.
“La afición y nosotros tenemos que saber jugar el partido”, advertía Diego Pablo Simeone al término del partido de ida en el Camp Nou.
En ese tramo del curso, el Atlético era un equipo más blando que el de ahora, propenso a caerse a la mínima que encajaba un gol.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/04/11/champions/1460380744_308566.html
