El milagro sólo necesita de un minuto idóneo, perfecto, fuera del cual no existe.
Este Atlético tiene varios defectos, entre ellos la virtud de creer que ningún rival es inexpugnable; quizá superior, nada más.
Este Atlético tiene varios defectos, entre ellos la virtud de creer que ningún rival es inexpugnable; quizá superior, aunque nada más.
Nadie juega planeando la llegada de ese minuto como el Atlético.
Cuando se dieron cuenta de que había acabado la primera parte y Griezmann había adelantado al Atlético, ya era demasiado tarde.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/04/14/champions/1460631019_515036.html
