Recientemente el príncipe saudí estuvo de visita en Londres donde paseó con su flota de cuatro vehículos dorados; un Lamborghini Aventador, un Mercedes Benz G63 AMG 6×6, un Bentley Flying Spur y un Rolls-Royce Phantom.
El dinero para poder hacer este tipo de excéntricidades sale de los petrodólares y son compartidas en su cuenta de Instagram donde obtiene miles de ‘likes’.
Seamos sinceros, si tuvieras mucho dinero ¿qué harías?
Él es un asiduo visitante de la ‘época de supercars’, evento donde se reúnen jóvenes ostentosos para exhibir su riqueza en autos y que es visitado por herederos de Merio Oriente.
Turki bin Abdullah tiene para eso y más.
Fuente: http://www.noticiasnet.mx/nota/12528/autos-banados-en-oro-el-capricho-del-principe-saudi
