“Se le veía triste, pero era tan tímido… Estaba roto, pero nunca tuvimos que animarle”, recuerda Xavi Llorens, hoy técnico del femenino, ayer el primer entrenador de Leo Messi en el Barça.
Lo saben todos sus compañeros, de manera que no quieren agobiarle sino hacerle cómodo el tránsito, Luis Suárez el primero.
Hay quien ha instado a Messi a irse de España tras pagar 54 millones y ser el mayor contribuyente español.
Y Messi se ríe, se lo pone, se hace una foto, la sube a Instagram y pregunta por qué lo de gruñón.
Messi desgrana los días pensando en que lo que le queda, a fin de cuentas, es una cuenta atrás.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2015/10/18/actualidad/1445192238_602231.html
