26 años después de su último gran éxito (subcampeón en la Eurocopa de Italia 1980), Bélgica quiere dejar de ser la aspirante que nunca termina de consolidar su éxito.
Sin lugar a dudas, Bélgica está ante una oportunidad histórica de volver a estar entre los mejores en un gran torneo de selecciones.
Una nueva generación inundada de talento podía devolver al fútbol belga a los éxitos de los dorados años 80.
El equipo no desplegó el talento del que disponía, su juego se embarró en encerronas tácticas y sus delanteros no funcionaron.
Cuando Fellaini ganaba un balón por arriba, Hazard pedía el balón al pie.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/06/25/actualidad/1466862386_732904.html
