La visita de Francisco a México es, sin duda, la que hasta ahora tiene más marcado carácter social de su pontificado.
Las palabras de Bergoglio serán un buen contrapunto al mensaje de Donald Trump.
Particular expectación han levantado las palabras que Bergoglio pueda dedicar a la corrupción, uno de los principales males que atenazan a la sociedad mexicana.
Resulta particularmente acertada la visita a Ciudad Juárez, donde se encarnan la mayor parte de los males que denuncia Francisco en sus mensajes: violencia, explotación, tráfico de inmigrantes y blindaje del mundo rico respecto a los más necesitados.
No se tratará en este sentido de una referencia cómoda para el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, que, a pesar del compromiso que ha demostrado en este campo, todavía tiene una larga tarea por hacer.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/13/opinion/1455388929_083147.html
