«Con el big data se podría haber previsto la burbuja inmobiliaria, al igual que la revalorización de suelos en la costa», cree Enrique Martínez-Laguna, vicepresidente de CBRE España.
En el caso de una agencia inmobiliaria, el big data prioriza los inmuebles a captar y clasifica los activos para dar salida a los más rentables con mayor rotación.
Es el caso de Neinor Homes, en cuyo modelo de profesionalización el big data es un elemento clave para la toma de decisiones.
A falta de una bola de cristal, el big data podría haber minimizado en algo el impacto de la brutal crisis, al ser capaz de anticiparse a los síntomas hasta en un año.
«Con el comienzo de la recuperación, factores que mejoran la productividad como la tecnología y el uso del big data se presentan como elementos clave en el desarrollo del sector», dice Portes.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/06/30/actualidad/1467300223_055396.html
