“Para nosotros, la serie siempre fue sobre el papel que juegas en tu familia, y cómo no puedes huir de él, cómo construye tu identidad”, dice Zelman.
El actor se repitió este mantra cada mañana antes de empezar a rodar la segunda temporada de Bloodline, disponible en Netflix.
¿Es posible mantener algún tipo de humanidad”, dice Zelman.
La segunda temporada es una huida hacia delante de los Rayburn, una búsqueda de sus identidades dentro y fuera de la familia.
“La serie sigue hablando de identidades y familia, pero tratamos muchos más temas, como la culpa.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/06/15/television/1466012858_610240.html
