Es el Brasil que siempre despertó la simpatía mundo afuera, hoy mortificado y adulterado por el Brasil de la política que desencanta y hiere.
Mirando a lo que hoy se mueve en el planeta de los políticos, seguramente Burton no habría captado en sus ojos esa empatía de los brasileños.
El Brasil auténtico, el que se impuso a la mirada de Burton, es más invisible, pero corre en las venas de la gente.
El Brasil de mentiras, el artificial, es el incapaz de expresar empatía y creatividad, sino más bien rechazo y disgusto, a veces tristeza.
La del cineasta Tim Burton sobre Brasil, país que ha visitado los últimos días, es emblemática porque con cuatro pinceladas, como otras tantas instantáneas, ha fotografiado lo mejor de los brasileños: su empatía, su creatividad, su capacidad de expresión y su manera peculiar de expresión artística.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/12/actualidad/1455291307_768622.html
