Cuando el gobierno ya no fuera temporal, Brasil regresaría para recordarnos a Brasil.
Se esperaba que una vez concluido el impeachment, el tímido Brasil del último tiempo dejaría de serlo.
El canciller Serra, además, volvió sobre la cuestión de derechos humanos en una entrevista en el periódico paulista Estadao al día siguiente.
Por el contrario, el poder está mucho más concentrado: viene Brasil y después los demás.
Por ello alcanzó con la aparición de Brasil en escena para ponerle fecha de vencimiento a la membresía de Venezuela en el club del sur.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/17/actualidad/1474146920_338971.html
