“Si hoy naces en un hogar pobre en Reino unido, morirás una media de nueve años antes que los demás.
Ese vacío ha permitido permear a las mentiras del campo del Brexit, que enarbola la bandera del hombre corriente, con sorprendente facilidad.
Cuanto más ímpetu desplegaban los partidarios de permanecer en la UE, más crecía la desconfianza de la mitad del Reino Unido que ya no se fía de lo que le cuente un establishment que sienten que les ha defraudado demasiadas veces.
“No me creo lo que nos cuentan”, decía hace unos días Anabel Clapham, una vendedora de marisco de 40 años al este del país que votó Brexit.
Si cruzamos esas localidades con los resultados del referéndum del Brexit, las conclusiones son esclarecedoras.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/02/actualidad/1467485327_903426.html
