Todo el mundo sabe que vivimos inmersos en una crisis de representatividad.
Y la emoción o la locura de abandonar la Unión Europea puede llegar a ser el detonante de un resultado inesperado en las elecciones españolas.
La realidad no se parece a lo que interpretamos, queremos o necesitamos, La realidad sólo se parece a sí misma.
Si Reino Unido no abandona la Unión Europea, resultará muy difícil continuar con el discurso monocorde de la austeridad y de la fortaleza de las instituciones europeas.
Y todo el mundo sabe que no hemos sido capaces de resolver ni de afrontar el mayor desafío para la comprensión del mundo moderno, es decir, la crisis económica.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/19/actualidad/1466353278_605714.html