Aunque la investigación de The Boston Globe fuera enormemente trascendente, el director Thomas McCarthy no intenta dar dimensión épica a sus héroes.
La ética, la independencia y la búsqueda de la verdad son términos huecos en muchas ocasiones.
En Spotlight no hay golpes de efecto, ni la intención de sacrificar la realidad para hacer concesiones al espectáculo.
No hay diálogos enfáticos, ni golpes de efecto, ni la intención de sacrificar la realidad para hacer concesiones al espectáculo.
John Malkovich y Sam Waterston, en un momento de ‘Los gritos del silencio’ (Roland Joffé, 1984).
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/03/16/babelia/1458130329_889833.html
