El Celler de Can Roca es el mejor restaurante que he pisado nunca.
Tan jóvenes, tan necesitadas de trabajo y reflexión, tan estimulantes y al tiempo tan sugestivamente imperfectas, viviendo todavía los días de la búsqueda y la iniciación.
El caso es que procuro volver una vez por temporada y cada vez que lo hago me ratifico en la idea: es mi número uno.
Todo al servicio del instante, o tal vez del recuerdo.
Los hermanos Roca recorren uno a uno todos los tiempos de la cocina para construir la propuesta más completa que puedo imaginar.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/11/estilo/1455220587_959021.html
