Los atacantes vestidos con chalecos suicidas entraron en Haj Alí de madrugada y fueron cazados desde el aire con misiles.
Al llegar a Haj Alí reunieron a maestros, policías y demás funcionarios y les invitaron a unirse a la causa.
Los yihadistas conquistaron esta población a 55 kilómetros de Mosul hace dos años y desde ese momento impusieron sus ideas radicales.
Hace dos años que no sabe del paradero de su marido, Saed Abdallah Atya.
Cuando los soldados iraquíes avanzaron sobre Haj Alí los yihadistas permanecieron peleando entre las casas 25 días, hasta que al fin se marcharon hacia Mosul.
Fuente original: Clase de aritmética con balas y dinamita | Internacional | EL PAÍS
