Un pulso histórico ante el que Peña Nieto ha decidido mantenerse firme “sin importar qué obstáculos haya que vencer”.
Para Peña Nieto, cuya valoración atraviesa horas negras, se trata de la última gran baza del mandato.
Pero difícilmente la perderá Peña Nieto.
El largo, profundo y violento conflicto entre el Gobierno de Enrique Peña Nieto (PRI) y los sindicatos radicales por la reforma educativa se ha agudizado hasta límites insospechados.
El cetro presidencial, que en México reviste, para bien y para mal, un carácter casi totémico, ha puesto la línea roja en el campo de batalla.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/02/mexico/1464894961_797134.html
