Jaime GUERRERO
OAXACA (#pagina3.mx).- Instaurada en el 2010 como la panacea, la coalición legislativa PAN-PRD-PT, fue un fracaso. Les ganó la condición humana –particularmente a diputadas y diputados de esos institutos políticos de la LXII Legislatura-, faltó cohesión, faltó unidad. Se impuso el poder del dinero, promesas de empleo, continuidad política y hoy están convertidos en una fracción parlamentaria unitaria “Muratista” en el Congreso del Estado.
Al esbozar ese escenario, el ex coordinador de la bancada del PRD y hoy diputado electo del Partido del Trabajo (PT), Jesús Romero López, dijo que los próximos diputados de las fuerzas progresistas opositoras al PRI -que entraran funciones el próximo 13 de noviembre- están obligados a una articulación mínima para establecer una agenda de riesgos.
Y es que en la próxima legislatura, la LXIII, no habrá un partido que detente la mayoría absoluta.
Romero López, refirió que 7 de cada 10 oaxaqueños votaron en contra del PRI. “Es decir hay una mayoría anti-PRI en Oaxaca que se ve reflejada en las pluralidad del Congreso y la composición de la siguiente legislatura”, apuntó.
Agregó que a nivel social del electorado que participó en el proceso, un 50 por ciento no acudió a las urnas por antipatía al sistema político.
Por lo pronto, los legisladores que llegan tienen una responsabilidad y de articularse en una agenda mínima que defienda la visión, el pensamiento e intereses de éstos ciudadanos que no se ven representados por un gobierno de corte priísta.
“Los oaxaqueños están pensando en la democracia, en derechos humanos, la economía, la justicia y el acceso a una vida con mayor calidad”, anotó.
Con el mal sabor que dejó la coalición legislativa -en la LXII- dijo que es necesario articularse entendiendo la pluralidad que hay en Oaxaca para trasladarla al Congreso, fijando posiciones políticas, construir consensos en beneficio de las y los oaxaqueños, “inclusive de los que votaron por el PRI para vean resultados en una legislatura y se cristalice en paz, desarrollo, gobernabilidad, inversión, entre otros temas que están en la agenda nacional y estatal”.
“Se tiene que defender el mínimo avance de la democracia en Oaxaca, construir una agenda de riesgos para la democracia que permita defender la democracia. Se tiene que pasar de la parte declarativa a las acciones”, planteó y propuso un primer encuentro de legisladores de distinta vertiente partidaria para construir y evitar la regresión política que significaron las reformas a modo del gobernador electo, Alejandro Murat Hinojosa.
Sobre el fracaso y la dispersión de la coalición legislativa PAN-PRD-PT, señaló que exhibe que en la vida de todo político, “la condición humana les ganó”.
“La condición humana de los actuales diputados y diputadas de oposición al PRI, les rebaso a su compromiso social, político y compromiso con Oaxaca. También no se vieron motivados por un buen gobierno que siempre fue acusado de corrupción, e ineficiencia”, asestó.
Se contamino la relación política entre el Ejecutivo y el Legislativo. Varios de los diputados de izquierda abandonaron los principios y proyectos se enarbolaron en la alternancia política en el 2010, se perdieron en el camino y hoy ahí están las consecuencias, lamentó.
A su juicio, faltó cohesión, faltó unidad. “Se impuso el poder del dinero al poder de la gente y ahí están las consecuencias”.
Y fue más allá al señalar que en la LXII Legislatura, “hay una fracción parlamentaria unitaria Muratista en el Congreso del Estado”.
De acuerdo a Romero López, los actuales diputados de Morena: Félix Serrano Toledo y Vilma Martínez Cortés; los del PRD; de Unidad Popular y los del PAN, en su mayoría, están actuando de manera uniforme entono al proyecto “Muratista”, “en función a un proceso personal, de continuidad talvez política con promesas, porque son temas que no les van a cumplir y entorno a un tema económico de liquidar pendientes, deudas y el bono de marcha”, asestó.
“Esa es la realidad. Muy lamentable pero esa es la realidad, por eso tenemos la construcción de éste andamiaje desde ahora en el Congreso. No los juzgo, solo señalo lo que se observa y que desde los partidos políticos se divulga”, atajó.
No obstante, recalcó que actualmente, la LXII Legislatura, es una legislatura Muratista mayoritaria y unitaria en el Congreso, obedeciendo al interés personal de cada uno de los legisladores, no por intereses colectivos o de la sociedad.
Frente a ello, la LXIII Legislatura, debe tener el reflejo de la amplia pluralidad y realidad social de Oaxaca, consideró.
Aclaró que el PRI es la primer minoría que frente al contexto general está débil y lo que tienen que hacer las fuerzas políticas distintas al PRI, es articularse en la agenda mínima de riesgos de la democracia para evitar el avasallamiento, generar los pesos y contrapesos desde el Legislativo con el Ejecutivo y Judicial.
Puntualizó que tampoco se trata de construir bloques sistemáticos a planteamientos que pueden ser propositivos en Oaxaca que pueden dar resultados, porque también la gente está ávida a que Oaxaca le vaya bien, que exista desarrollo, paz social, gobernabilidad.
“En esos temas nos tenemos que articular todos para encontrar soluciones en el Congreso del Estado”, admitió.
Romero López, indicó que no se puede dar marcha atrás a la conquista mínima en materia de derechos humanos, libertad de expresión, fortalecer a los poderes judicial y legislativo, frente al Ejecutivo. Además, de que se tendría que revisar los perfiles de los actuales integrantes de los organismos autónomos, para sustituirlos por perfiles que emanen de la sociedad civil, no de intereses del gobernante en turno, ni de simpatías y amistades, ni de relaciones familiares.
