Si fuera pintor, dejaría algo en blanco para que el espectador imagine lo que habría ahí.
Tenía claro que no quería retratar a Nora Webster como una santa.
Aparecen en Nora Webster (Lumen), una recreación de años esenciales de su adolescencia con los que abre un nuevo horizonte en su narrativa.
En Nora Webster no hay estilo, solo hay lo que ella nota, escucha, ve; todo está narrado desde su punto de vista sin intervención del autor para explicar nada.
ver fotogalería Tóibín bebe cerveza en un pub cerca de su casa de campo en Enniscorthy, donde nació.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/02/09/babelia/1455031589_536487.html
