El nuevo estudio del equipo de Venter, publicado hoy en Science, presenta un importante paso hacia ese futuro: la creación de vida mínima.
Desde hoy, la forma de vida más sencilla que se conoce en el planeta es artificial.
El equipo llevaba intentando crear esta vida mínima desde 1995.
En concreto presenta una bacteria del tipo mycoplasma que tiene un genoma sintético de 473 genes.
Se trata de una bacteria microscópica capaz de reproducirse y que ha sido creada por un equipo de científicos en EE UU.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/23/ciencia/1458759034_274399.html
